Hoy he caminado siete horas, tres por la mañana y cuatro por la tarde. He desayunado en el Black Coffee Cup y he ido a visitar un templo llamado Siriyana donde van los recién casados y las mujeres que tienen hijos con problemas. La caminata me ha sentado muy bien, he pasado por campos cultivados y me he cruzado con familias cargadas con fardos de leña, escolares, familias construyendo su propia casa, todos me miraban al pasar.
A la una y de vuelta al hotel he descansado un poco, a las dos había quedado con Suchin para ir a Chanju Narayan. Hemos tomado la carretera principal que va de Baktapur al templo, esta carretera atraviesa campos y fábricas artesanales de ladrillos. El proceso es simple, obtienen una tierra gris parecida al hormigón pero más fina, rellenan unos moldes en el suelo y luego los ponen a cocer en unos hornos muy sencillos, son unos montículos pequeños donde van alimentando el fuego y sacando los ladrillos una vez cocidos. He contado unas siete chimeneas, todas humeantes.
El camino está flanqueado por pequeñas casitas sencillas de ladrillo rojo, cada una con un búfalo o una cabra en la puerta, niños jugando con sus abuelos y las mujeres lavándose el pelo en plena calle. La mujer newar no parece ser muy recatada, se lava en público, en la puerta de su casa con la ayuda de un barreño de metal lleno de agua, se cubre con una especie de pareo justo por encima del pecho, y tranquilamente enjabonan su larga melena negra, los brazos, los pies. Desde luego no tienen el mismo pudor que una mujer europea. Viven tan cercanos a la naturaleza, quizá los españoles en los pueblos de los años 50 también vivían así. Sin embargo, los hombres no parecen prestar atención a estos rituales femeninos, qué extraño. Será que tienen un concepto de la intimidad diferente. Me pregunto cómo deben de ser las relaciones de pareja. Si pienso que son los inventores del Kama Sutra quizá estén mucho más adelantados que nosotros. La mayoría de templos newar incluyen escenas del Kama Sutra esculpidas en madera.
Suchin y yo hemos hablado mucho por el camino, para sus veinte años es un gran conversador, a la vuelta nos hemos cruzado con un vendedor de helados de leche de búfala y Suchin me ha comprado uno, riquísimo!!
Por la noche y tras descansar de mis siete horas de marcha he atravesado mi plaza favorita Taumadi Tole para ir a cenar al bar de Suchin. La ciudad hoy estaba la mitad a oscuras y la otra mitad iluminada, cosas de aquí, al parecer hay dos líneas eléctricas que alimentan la ciudad, y cuando una falla funciona la otra, nunca parecen funcionar las dos a la vez.
En el café se me ha presentado el que me ha vendido los sellos por la mañana, hemos hablado un rato, el hombre tomaba agua caliente, los lugareños la toman para aliviar la nariz, limpiarla del polvo y de la contaminación. Me ha preguntado si estaba cansada y le he respondido que no, y al rato me ha dicho si quería ir al cine con él a ver una película Bolywood. Me lo ha repetido tres veces, no le he respondido he hecho como si no lo hubiera oído. Su presencia empezaba a incomodarme, es un hombre casado, qué le ha hecho pensar que yo podría aceptar su invitación? Estaba deseando que se fuera, pero he decidido hacerlo yo, al levantarme él también quería irse así que le he hecho un gesto a Suchin, quien estaba atento a la situación y se ha ofrecido para acompañarme a casa. Es todo un caballero, me llama "Madam", claro para un nepalí, yo con cuarenta años soy toda una abuela. Le he dado permiso para que me llame Marta pero no hay manera, me llama Marata, María, Mora.
En la calle grupos de familias se sientan bajo los porches o junto a un templo y cantan, tocan música, golpean una especie de recipientes metálicos que producen un sonido muy agradable. Suchin me explica que están cantando a los dioses, Visnu, Shiva, Ram y Ganesh. Esta ciudad es encantadora. Al final he aceptado la oferta de dormir en casa de sus padres y mañana me trasladaré a la habitación de su hermana. Dice que la abuela se ha puesto a reir cuando se lo ha dicho, a saber lo que piensa...Suchin me cuenta que la hospitalidad aquí es muy importante y que no van a pensar nada raro de mi.
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